- A continuación les contare mi anécdota sobre mi viaje a Cuernavaca.
Fui invitada a Cuernavaca por mi tío Inocencio quien vive allá con su esposa e hija.
Me levante temprano ya que mis tíos y abuelitos iban a pasar por mí a las 4:00 de la mañana, me cambie lo más rápido posible, desayune, al ver q estaban tardando decidí dormir un ratito, desperté a las 5:50, diez minutos después escuche el sonido de la bocina del auto, me despedí de mis papas y hermanos, tome la maleta que había echo el día antes y entre al coche.
En el trayecto de mi casa a Cuernavaca fue divertido ya que pude convivir más con mis abuelitos y tíos, nos detuvimos por Taxco para comer tamales, después hicimos otra parada más adelante para comprar queso y macarrones, en algunas partes de la carretera mi tía y yo cantábamos para no aburrirnos, vimos los volcanes, sembradíos de flores y verduras, antes de llegar a Cuernavaca pasamos por un lugar llamado “cañón de los lobos” el cual me pareció un hermoso lugar, llegamos a Cuernavaca a las 3:50.
Nos encontramos con mi tío y su familia, nos llevaron a comer, después nos fuimos a su casa, bajamos las maletas del carro, sentamos a mi abuelita en su silla de ruedas lo cual fue un problema ya que la casa de mi tío está ubicada en el segundo piso, mi abuelita al no poder caminar, la tuvieron que subir por las escaleras en la silla lo cual fue difícil.
Descansamos un rato, le hable por teléfono a mi mamá para avisarle que ya habíamos llegado, la señora de mi tío nos dio de comer, platicamos un rato y nos acostamos a dormir. Desperté, lo que fue incomodo ya que era la única que estaba despierta, me volví a dormir, desperté por segunda vez, todos estaban despiertos, baje a desayunar, nos tardamos horas en decidir qué haríamos el resto del día. Finalmente decidimos ir a unas albercas, pero primero fuimos al centro a comer cecina, estaba muy rica, después de eso nos fuimos a las albercas en el transcurso pasamos a una tienda a comprar shorts, al llegar a las albercas nos dimos cuenta que es un hotel y no dudamos en alquilar dos cuartos para pasar la noche.


Yo y mi prima nos cambiamos, nos metimos a la alberca yo no podía hacer mucho puesto que no sé nadar, mi prima por otro lado si puede nadar al igual que mis tíos, pero como habían más niños yo me puse a jugar con ellos con una pelota, hice dos amigos.
Fue un momento muy divertido que duro muy poco ya que mi prima me empujo y yo al no saber nadar me estaba ahogando, si no fuera por la esposa de mi tío que me ayudo a salir de la alberca me hubiera ahogado.
Me fui al cuarto que habíamos alquilado a bañarme y a cambiarme la ropa mojada, pero al salir de bañarme, encontré a mi abuelita llorando porque le dolía demasiado su cadera, debido a esto nos tuvimos que ir a Puebla.
Al llegar a Puebla mi abuelita ya se sentía mejor por lo que salimos a comprar cosas para comer, cobijas y un colchón inflable, nos costó mucho para encontrar una tienda abierta por que ya era noche y aparte nos perdimos pero por suerte si encontramos lo que necesitamos.
Como mi tía tiene una casa desocupada en Puebla, nos quedamos a dormir en su casa, me gustó mucho porque al lado de mi cama tenía un enchufe y pude cargar mi celular.
Al día siguiente fuimos a Atlixco ya que mi abuelito quería una planta de uva y unas cuantas flores, estuvimos paseando por un rato para poder encontrar un estacionamiento, paseamos por el centro, me encanto las jardineras estaban hermosas, fuimos a comer a un restaurant, visitamos muchos viveros pero en ninguno encontramos una planta de uva. Después tuvimos que regresar a Tétela porque ya era un poco tarde.
